Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Fueguinos Ahora

Fueguinos Ahora

Adiós al solitario que venía de regalo: por qué los jueguitos clásicos de Windows ya no están donde siempre

El Solitario, el Buscaminas y el FreeCell dejaron de venir instalados con el sistema hace más de una década. La historia de cada uno, el insólito caso del Pinball 3D y los escollos legales que todavía impiden recuperarlos.

FB
Florencia BianchiniCiencia y tecnología · · 3 min de lectura
Adiós al solitario que venía de regalo: por qué los jueguitos clásicos de Windows ya no están donde siempre

¿Se acuerdan de cuando comprabas una computadora y lo primero que hacías era abrir el Solitario? A mí me pasa que cada vez que prendo una máquina nueva y no encuentro ese mazo de cartas rojo y negro, siento que algo falta. Es un detalle mínimo, casi una pavada, pero durante casi treinta años fue parte del ritual de sentarse frente a una PC con Windows.

El Solitario apareció en 1990 con Windows 3.0, un año antes de que yo naciera, y durante mucho tiempo fue la primera ventana que abrían millones de usuarios. No era un capricho: la propia Microsoft reconoció que el juego servía para enseñar a mover el mouse, arrastrar y soltar cosas, algo que a principios de los noventa no era tan obvio como hoy. Piensen en eso como el agua que se pone a hervir antes de cocinar: no es el plato principal, pero sin ese paso previo la receta no sale.

Un zoológico de juegos que se fue vaciando

Con el tiempo la colección creció. En 1992 se sumó el Buscaminas, después llegaron el FreeCell y los Corazones, y con Windows Vista y Windows 7 la oferta tocó su techo: Chess Titans, Mahjong Titans y Purble Place se presentaron en la feria de tecnología CES de 2007 como parte integral del sistema. Parecía un combo completo, una carta de postres que venía con el menú.

El primer damnificado fue el Pinball 3D: Space Cadet. Este juego no lo había hecho Microsoft sino la empresa Cinematronics, y se publicó en 1995 bajo el nombre Full Tilt! Pinball. La gente de Redmond consiguió una licencia para incluir una de sus mesas y el juego viajó con Windows desde la versión 95 hasta XP sin problemas. El problema empezó cuando el equipo de ingeniería adaptó el sistema a los procesadores de 64 bits.

La pelota empezó a atravesar los objetos de la mesa sin chocar con nada. Imagínense preparar un revuelto de huevos y que la cuchara pase por la sartén como si fuera un fantasma: el detector de colisiones había dejado de funcionar y nadie sabía por qué. Raymond Chen, ingeniero con más de tres décadas en el equipo de Windows, contó en su blog técnico que el código era de una empresa externa, venía con muy poca documentación y resultaba muy difícil de seguir. Ante la imposibilidad de arreglarlo, la decisión fue sacarlo del producto.

Chen volvió sobre el tema en 2022 y aclaró que el error más serio había aparecido en una versión experimental para procesadores Alpha AXP. Alguien lo había corregido después, pero nadie le avisó al resto del equipo que el juego estaba rehabilitado. Cuando el grupo Microsoft Garage quiso reeditarlo, apareció otro obstáculo: la licencia original con Cinematronics solo autorizaba incluir el juego dentro de Windows 95 y sus sucesores, nunca contempló su distribución como aplicación independiente ni su publicación en una tienda digital.

¿Y entonces qué nos queda? Todos los juegos clásicos siguen vivos, pero ya no vienen en la caja: hay que ir a buscarlos a la tienda de Microsoft y aceptar, en algunos casos, publicidad de por medio. Es un cambio que a más de uno le sigue doliendo, aunque entendido en perspectiva suena razonable: Windows ya no es lo que era, y esos jueguitos, que en su momento nos enseñaron a usar la compu, hoy son apenas una descarga más. En la próxima gran actualización del sistema, lo que se sabrá es si Microsoft finalmente se anima a relicenciar el Pinball 3D o si el acuerdo con Cinematronics lo deja para siempre en un cajón.

FB
Florencia BianchiniCiencia y tecnología

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo