Dientes que se van, memoria que se va: lo que un adulto mayor debería saber sobre la boca y el cerebro
Una revisión de 14 estudios advierte que perder más de una pieza dentaria en la vejez se asocia con hasta un 50% más de riesgo de deterioro cognitivo y 28% más de probabilidades de demencia, mientras que la inflamación de encías aparece vinculada a problemas cardiovasculares y pulmonares.

Por qué importa mirar la boca en conjunto
La periodontitis, que es el paso siguiente a una gingivitis no tratada, no se queda en la encía: avanza hacia los tejidos que sostienen el diente y, en etapas avanzadas, termina provocando la pérdida de piezas dentales. Esa pérdida, según la revisión de JAMDA, se asocia con mayor deterioro cognitivo; pero también reduce la participación social, porque varias personas dejan de conversar, de sonreír o de ir a reuniones por incomodidad con la dentadura, y ese aislamiento es en sí mismo un factor de riesgo para la salud mental en la vejez. Por eso la boca funciona como un termómetro: lo que pasa ahí adentro suele estar contando algo del resto del cuerpo.
Conviene entonces tomar la advertencia de los investigadores como lo que es: una señal para no postergar la consulta odontológica, para pedirle al médico de cabecera que mire también las encías y para entender que la salud bucal es, a esta altura de la vida, una aliada concreta de la memoria, del corazón y de la vida social. Pequeños cuidados diarios, una visita al especialista cada seis meses y mucha atención a la gingivitis, la boca seca o el bruxismo pueden cambiar el final de la historia, incluso cuando ya se llevan varios años cumplidos.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

El sueño de calidad no depende sólo de la noche sino de lo que hacemos durante el día

Neuquén y el Alto Valle bajo el humo: ¿cuántos incendios afectan a la Patagonia?

Estornudar no siempre es señal de alarma: lo que el cuerpo del perro quiere contar y cuándo conviene consultar
