El pibe de cinco años que toca la batería en el Gran Rex y deja a los adultos con la boca abierta
PJ Kids, el trío encabezado por Periko, Jessi León y su hijo Milo, abre el show de Los Meñiques de la Casa este domingo. Un proyecto familiar que mezcla rock, funk y ritmos latinos y que ya pasó por teatros de Miami.

Hay algo de trampa genética en esta historia: los padres son músicos con nominaciones al Latin Grammy y el nene de la casa, con cinco años, ya marca el pulso desde el bombo. PJ Kids, el trío que integran Periko, Jessi León y su hijo Milo, se presenta este domingo 20 de septiembre en el Gran Rex como invitado de apertura de Los Meñiques de la Casa, y la cita tiene una perlita inevitable: será la primera vez que el baterista más chico del grupo se suba a un escenario argentino.
La propuesta combina rock, funk y ritmos latinos con letras pensadas para compartir entre chicos y adultos. El repertorio pasa por temas como Cree en ti y Monstruos, que tiran al ruedo cuestiones bien de la infancia: la autoestima, el miedo a la oscuridad, la confianza en uno mismo. Canciones para escuchar en el auto de vuelta del colegio, más o menos.
Dos discos, una batería de cinco años y un nene que dice cuándo se ensaya
- Somos un equipo es el segundo álbum del grupo y tiene una particularidad: todas las baterías las grabó Milo en el estudio.
- El debut fue Hecho en casa para tu casa, editado hace un año y medio, también con la participación del chico.
- Los padres contaron que las canciones se piensan para que el nene pueda tocarlas en vivo y que, en el estudio, él mismo propone los ritmos.
- La actividad digital del grupo superó los 15 millones de visualizaciones en YouTube durante el último año.
- PJ Kids ya pasó por el James L. Knight Center y el Fillmore Theater de Miami antes de desembarcar en Buenos Aires.
Detrás del escenario la dinámica es menos glamorosa y más parecida a cualquier casa con chicos. Los ensayos empiezan después del colegio, arrancan con improvisaciones sobre clásicos del rock y siguen con el repertorio propio. Cuando Milo quiere cortar, se corta: un rato al fútbol o con plastilina, y listo. La música espera. Es, en el fondo, la misma lógica que aplica cualquier familia fueguina cuando organiza una tarde de domingo: si el nene se aburrió, se cambia el plan, no se negocia.
El proyecto nació cuando Milo tenía alrededor de tres años y medio y empezó a acompañar a sus viejos con la batería en el living. Hasta ese momento, Periko y Jessi llevaban cinco años dedicados a producir a otros artistas, después de haber formado un dúo de pop con nominaciones al Latin Grammy. La aparición del pequeño baterista les modificó la agenda y los devolvió a los escenarios, ahora con una banda de tres.
La hoja de ruta para los próximos meses incluye una colaboración con Canticuénticos prevista para fin de año y un tercer disco anunciado para el año próximo. Este domingo, en el Gran Rex, el primer paso será bien terrenal: un nene de cinco años sentado detrás de una batería tamaño profesional, en uno de los teatros más importantes del país, con sus padres a metros del escenario. Vale la pena ir a verlo y, de paso, revisar si uno a esa edad ya tenía la más remota idea de lo que era un redoblante.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Ubisoft Cita Declive de Star Wars en Popularidad como Causa de Fracaso del Juego


System Shock 2 Remasterizado: Anuncio de Nueva Fecha de Lanzamiento en Consolas
