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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Escapadas cerca de casa y a menudo: el hallazgo que rescata al viaje corto

Un estudio australiano con más de 1.200 turistas detectó que las salidas breves y frecuentes también pueden sumar bienestar psicológico, sobre todo en personas con menos recursos para sobrellevar las dificultades cotidianas. Las claves de la investigación y sus limitaciones, en esta nota.

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Camila Ledesma TapiaSociedad y vivienda · · 3 min de lectura
Escapadas cerca de casa y a menudo: el hallazgo que rescata al viaje corto

Lo vi con mis propios ojos una mañana de sábado, mientras caminaba por la estación de tren de un pueblo de las sierras: familias con mate, mochilas chicas, bolsos con lo justo. Gente que había tomado un colectivo a primera hora para pasar dos días en cualquier lado, nada más. Esa imagen, tan común en la Argentina, es justo la que una investigación de la Universidad de Sunshine Coast, en Australia, puso bajo la lupa. Lo que hicieron los investigadores fue preguntarles a más de 1.200 turistas durante tres años, entre 2020 y 2023, qué tan seguido se tomaban unas mini vacaciones recreativas y cómo les iba en eso que los psicólogos llaman bienestar.

La conclusión principal, que me llevo escrita en la libreta, es que para hacer una pausa en la rutina no hace falta irse lejos ni gastar una fortuna. Las escapadas cortas y cercanas, siempre y cuando se repitan con cierta frecuencia, también pueden aportar satisfacción con la vida. Y el beneficio, ojo, parece extenderse más allá de los días de vacaciones: se cuela en el humor de los días siguientes, en la manera de bancar mejor los sobresaltos de siempre.

Quiénes se benefician más

El equipo que lideró el profesor asociado Rory Mulcahy cruzó cuatro variables: la frecuencia de los viajes de ocio, la felicidad declarada por cada persona, la capacidad de sobrellevar situaciones adversas y la satisfacción con la vida. Lo que encontraron tiene una lógica casi de manual: las mejoras más marcadas se dieron entre quienes se percibían como más vulnerables o contaban con menos herramientas internas para bancar los golpes de la rutina. En cambio, en la gente que ya venía con recursos de afrontamiento moderados o altos, el salto fue más chiquito. Como si el viaje corto viniera a tapar un agujero que ya estaba abierto.

“Las emociones agradables pueden ampliar las maneras de pensar y actuar y ayudar a desarrollar recursos personales duraderos. Conocer lugares, acercarse a otras culturas y participar en actividades placenteras ofrece oportunidades para ese proceso.”Rory Mulcahy, profesor asociado e investigador principal

Qué sugieren hacer con este hallazgo

  • Ofrecer experiencias con apoyos que faciliten la participación, especialmente a personas con menos recursos emocionales.
  • Incluir opciones como visitas guiadas, traslados organizados y actividades al aire libre para principiantes.
  • Pensar propuestas de bajo umbral de entrada: senderismo, kayak y escalada de nivel básico, entre otras.
  • Repetir las salidas con frecuencia, porque el beneficio parece acumularse con la constancia.

Antes de cantar victoria, hay que mirar los límites del estudio, que los propios autores aclaran. Todos los participantes eran turistas australianos y el período analizado estuvo atravesado por las restricciones de la pandemia, lo que pudo haber cambiado los hábitos de viaje y la manera de valorar cada salida. Por eso, dicen, los resultados necesitan réplicas en otros países antes de tomarse como una regla universal. En criollo: el mensaje de fondo es tentador y hasta reconfortante, pero todavía falta camino para saber si lo que pasa en Australia se repite, por ejemplo, en la Argentina.

Me despido volviendo a la estación de tren de la mañana. Esa gente con mate y bolso chico, que volvió a su casa apenas unas horas después, tal vez sin gastar demasiado ni pedir permiso en el trabajo, fue durante el fin de semana un turista breve. Y según este estudio, en su modestia, ese ratito fuera de casa puede estar haciendo más por la cabeza de lo que uno cree.

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Camila Ledesma TapiaSociedad y vivienda

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