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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Fueguinos Ahora

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La estrategia de Nintendo para que una parodia de Mario terminara en el freezer

A comienzos de los años noventa, la compañía compró dos películas pornográficas inspiradas en Super Mario para mantenerlas fuera de circulación. Décadas después, una copia incompleta de la secuela confirmó que la maniobra había sido efectiva.

MS
Malena SturzeneggerCultura y espectáculos · · 2 min de lectura
La estrategia de Nintendo para que una parodia de Mario terminara en el freezer

A veces la mejor campaña publicitaria es comprar el producto y guardarlo bajo llave. Nintendo aprendió la lección con dos parodias pornográficas de Super Mario que iban a contramano de la imagen familiar del personaje: las adquirió, las archivó y, durante años, prácticamente logró que el mundo se olvidara de ellas.

La historia comenzó a comienzos de los años noventa, cuando el director y actor Buck Adams detectó una oportunidad en el auge del fontanero más famoso del mundo. Produjo una parodia para adultos rodada en dos días con un presupuesto cercano a los 20.000 dólares. El material fue tan abundante que terminó dividido en dos películas: Super Hornio Brothers y Super Hornio Brothers 2: King Pooper Returns.

Un estreno en el momento equivocado

Las dos producciones llegaron poco después que la adaptación oficial de Super Mario, estrenada en 1993 bajo la dirección de Rocky Morton y Annabel Jankel. Aquella película fracasó en taquilla y recibió críticas negativas. Con la marca ya golpeada, Nintendo resolvió ocuparse también de las parodias y compró sus derechos poco después de su lanzamiento.

La operación se mantuvo en secreto. Nintendo no quería publicity, término inglés que la compañía evitaría aunque fuera lo último que hiciera. Su objetivo era impedir nuevas copias y reducir al mínimo las menciones públicas. La estrategia funcionó: durante más de una década, muchos dudaron de que las películas hubieran existido alguna vez.

  • Una primera película, todavía desaparecida.
  • Una segunda entrega cuya copia parcial circuló en internet en 2009.
  • La confirmación pública del actor Ron Jeremy de que los derechos pertenecen a Nintendo.
  • La imposibilidad legal de volver a lanzar las producciones.

En 2009 apareció en internet una copia de la segunda película que incluía un resumen de la primera. Ron Jeremy, protagonista de ambas, confirmó públicamente que Nintendo posee los derechos y que no pueden relanzarse legalmente. La primera película sigue sin aparecer. Una historia que demuestra hasta dónde puede llegar una empresa para defender una marca, incluso si para eso debe comprar un material que prefiere no haber conocido.

MS
Malena SturzeneggerCultura y espectáculos

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