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La jubilación mínima perdió más de cuatro décimas de su poder de compra desde fines de 2019 y el bono de refuerzo muestra un deterioro aún más pronunciado

Un estudio privado revela que el haber mínimo cubre hoy apenas el 59,3% de la canasta que adquiría a diciembre de 2019; cerca de 2,9 millones de afiliados perciben ese ingreso y el refuerzo de $70.000 mantiene su valor nominal desde marzo de 2024

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Matías VrsalovichIndustria y economía · · 3 min de lectura
La jubilación mínima perdió más de cuatro décimas de su poder de compra desde fines de 2019 y el bono de refuerzo muestra un deterioro aún más pronunciado

La jubilación mínima de la Argentina vale hoy un 41% menos que a fines de 2019, según un análisis difundido en las últimas horas por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Entre diciembre de 2019 y agosto de 2026, el Índice de Precios al Consumidor acumuló una suba de 4.231,3%, mientras que el ingreso mínimo jubilatorio creció nominalmente 2.468,6%. La brecha entre ambos indicadores explica la pérdida: quien percibe la mínima está en condiciones de comprar apenas el 59,3% de los bienes y servicios que adquiría hace casi siete años, un retroceso que alcanza a unas 2,9 millones de personas, aproximadamente la mitad de los jubilados y pensionados del sistema contributivo.

En números concretos, el haber mínimo pasó de 19.068 a 489.776 pesos entre diciembre de 2019 y agosto de 2026, siempre considerado el bono de refuerzo por 5.000 pesos en el primer caso y por 70.000 pesos en el segundo. En términos nominales la suba resulta significativa, pero la dinámica inflacionaria la más que duplicó y licuó gran parte de la mejora. Para dimensionar el fenómeno de otra manera: si a fines de 2019 hacían falta 100 pesos para acceder a una canasta determinada de bienes y servicios, hoy esos mismos productos cuestan 4.331 pesos. El dinero disponible de un jubilado con la mínima, en paralelo, creció hasta 2.569 pesos, monto con el que solo se puede adquirir el 59,3% de aquella canasta.

El resto de los escalones tampoco escapó al deterioro

  • Haber máximo: trepó de 103.064 a 2.824.694 pesos, un aumento nominal de 2.640,7%. Aun así, su poder de compra en agosto fue 36,7% menor al de diciembre de 2019.
  • Haber equivalente a tres veces la mínima de 2019: acumuló una caída de 36% en términos reales.
  • Haber máximo respecto del pico de septiembre de 2017: llegó a perder 55,4% entre esa fecha y diciembre de 2023; a agosto de 2026 la pérdida se redujo levemente, al 49%.
  • Desde diciembre de 2023, los haberes sin bono ganaron 14,3% frente a la inflación, un margen positivo que no alcanza para revertir el deterioro acumulado en años anteriores.

El informe subraya además que el bono de 70.000 pesos que perciben quienes cobran la jubilación mínima no tuvo ajuste desde marzo de 2024. Desde aquel mes la inflación acumuló 129,2%, de modo que el poder de compra específico del refuerzo cayó 56% en apenas dos años y medio. Por este motivo, los haberes más bajos perdieron 4,5% de poder adquisitivo en los últimos doce meses, mientras que quienes no perciben bono empataron con la inflación del período gracias a los reajustes por movilidad, que acumularon 33,5% entre agosto de 2025 y agosto de 2026. El mecanismo de actualización vigente aplica los índices de inflación con dos meses de rezago, lo que en la práctica significa que cuando los precios suben los haberes pierden poder de compra y cuando bajan lo recuperan solo parcialmente.

Lo que aún resta definirse en Buenos Aires

Aun cuando la comparación interanual muestra una incipiente recuperación para franjas medias y altas del sistema, la pregunta abierta en la administración nacional y en el Congreso gira en torno a qué hacer con el bono de refuerzo y con la movilidad de los haberes más bajos. El refuerzo mantiene su valor nominal desde marzo de 2024 y, según el propio CEPA, perdió más de la mitad de su poder adquisitivo en ese lapso. Resta definirse si los próximos reajustes por movilidad alcanzarán a recomponer también esa partida o si el Gobierno optará por actualizaciones discrecionales del bono, una decisión que, por su volumen y su focalización, resulta clave para cerca de la mitad de los beneficiarios del régimen contributivo.

MV
Matías VrsalovichIndustria y economía

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