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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Fueguinos Ahora

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La peor reunión de equipo de tu vida, ahora en Netflix

Una comedia española convierte un retiro corporativo en una carrera por sobrevivir a los despidos. Risa liviana, arquetipos laborales y una pregunta incómoda que todos nos hicimos alguna vez.

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Malena SturzeneggerCultura y espectáculos · · 2 min de lectura
La peor reunión de equipo de tu vida, ahora en Netflix

A vos te invitaron a un asado de fin de año y terminaste enterándote que te echaban al lunes siguiente. Bueno, multiplicá esa incomodidad por diez, metele un PowerPoint con cantos motivacionales y tendés una idea bastante aproximada de Gracias, equipo, la comedia española que se mete este viernes en el catálogo de Netflix y que, si te suena vagamente familiar el panorama, es porque probablemente lo viviste (o lo sufriste) más de una vez.

La dirige Diego Núñez Irigoyen, que ya había probado suerte con la primera temporada de División Palermo, y la protagoniza Alexandra Jiménez, una actriz que sabe moverse como nadie entre la comedia y el drama sin que le tiemble la voz. El guion lleva la firma de Cristóbal Garrido y Adolfo Valor, los mismos que escribieron Fariña, aunque acá se sacaron de encima cualquier pretensión de thriller y apostaron al costumbrismo corporativo más liviano.

La trampa del retiro y los arquetipos que nunca faltan

La premisa es simple como un café de oficina: mandan a un grupo de empleados a un retiro de empresa para "fortalecer el trabajo en equipo" y, cuando todavía están repartiendo los scones, cae la bomba de que se vienen despidos masivos. A partir de ahí, el compañerismo se licúa más rápido que el azúcar en el mate de las diez de la mañana.

El elenco funciona como una colección de arquetipos reconocibles: el que siempre llega tarde a las reuniones, la que se anota todos los logros ajenos, el que confunde amigarse con escalar posiciones. Están exagerados, sí, pero con un criterio cómico que evita el caos y sostiene el ritmo de principio a fin. La competencia entre ellos escala de forma gradual, sin giros forzados, y los personajes se mantienen leales a sí mismos durante toda la película, cosa que se agradece porque uno ya está cansado de los cambios de personalidad gratuitos en el tercer acto.

Y ahí, mirá, está el gancho real de Gracias, equipo. Porque entre chiste y chiste, la película te planta una pregunta incómoda en la mesa: hasta dónde llegarías vos si te enterás que la próxima ronda de despidos lleva tu nombre. No pretende ser una tesis sobre el mundo corporativo ni un alegato contra los recortes; es, ante todo, una comedia que busca entretener, y en eso cumple con solidez.

¿La recomendación? Sumala a la lista del finde, especialmente si te tocó vivir de cerca alguna "reestructuración" o si simplemente querés reírte un rato con personajes que, te guste o no, te van a recordar a alguien de tu propia oficina (o de tu propio grupo de WhatsApp laboral). Porque a veces la mejor manera de procesar la angustia es verla convertida en chiste ajeno, desde el sillón de casa, con pochoclo y la tranquilidad de que a vos todavía no te llegó el memo.

MS
Malena SturzeneggerCultura y espectáculos

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