La planta de Converse en Las Flores apagó sus líneas y dejó en la calle a toda la plantilla de operarios
La fábrica de Coopershoes, que llegó a ocupar a cerca de 150 personas en el Parque Industrial local, desvinculó a todos los trabajadores de producción y solo conserva cinco empleados administrativos. El titular de la firma atribuyó la decisión a la caída del consumo y la apertura de las importaciones.

La planta de Coopershoes en el Parque Industrial de Las Flores cerró sus líneas de producción y dejó sin empleo a la totalidad de sus operarios; en el establecimiento permanecen únicamente cinco personas afectadas a tareas administrativas, confirmaron fuentes gremiales y la propia empresa. La firma, dedicada a la fabricación de zapatillas Converse All Star y también a la producción de calzado para las marcas Grimoldi y Pony, atravesaba un proceso de achique que se precipitó en las últimas semanas de agosto.
En su etapa de mayor actividad, el establecimiento había llegado a emplear cerca de 150 personas; el 31 de agosto, la Unión de Trabajadores del Calzado de la República Argentina (UTICRA) —el gremio que representa a los operarios del sector— confirmó el cierre como un hecho consumado. El ajuste había comenzado a comienzos de ese mes, cuando la compañía ya había reducido su plantilla a unos 30 trabajadores tras una serie de desvinculaciones sucesivas.
Las causas que señaló la empresa y el cuadro sectorial
El cierre no se explicó por un solo factor, sino por la combinación de dos variables que el propio titular de Coopershoes, Markus Heyden, describió en declaraciones públicas el 20 de agosto, días antes de que se aceleraran los últimos despidos. Según el empresario, a la retracción del consumo se sumó la mayor competencia de productos importados, lo que volvió inviable sostener la fabricación local.
“Hoy existen dos problemas, uno es la caída del consumo de la gente, y además de la baja en la demanda, la apertura de importaciones. No vemos la luz al final del túnel, y si la vemos no sabemos si es un tren de frente.”Markus Heyden, titular de Coopershoes
Heyden comparó el escenario con el período 2015-2019, cuando regían limitaciones al ingreso de productos del exterior, y sostuvo que la actualidad resulta más complicada para la industria local. De manera paralela, el delegado de UTICRA en el sector calzado, Daniel Coronel, aportó una referencia sobre la magnitud de la crisis: en diciembre de 2023 había 322 trabajadores en las fábricas de calzado de Las Flores, una cifra que fue cayendo de manera sostenida, con una aceleración visible a partir de junio de 2024. A nivel nacional, la estimación del gremio es que el sector perdió el 80 por ciento de sus puestos de trabajo.
Lo que dejó afuera la caída del poder adquisitivo y la readecuación de la demanda
La empresa, además, dejó de recibir pedidos de Converse, lo que le quitó el volumen necesario para mantener activas las líneas de producción. Coronel vinculó esa retracción con el ajuste en el presupuesto de los hogares: El que hoy tiene un peso lo usa para poder alimentarse, resumió el delegado, en línea con la argumentación empresaria sobre la caída de la demanda. La pérdida de pedidos por parte de la marca propietaria de Converse aparece así como el detonante inmediato, en un marco más amplio de enfriamiento del consumo de bienes durables y de mayor competencia de productos importados, que la empresa y el gremio describen como el cóctel que tornó inviable la producción local.
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