Lluvia que no afloja: Neuquén entra en una semana bajo alerta amarilla y la pregunta es hasta cuándo
El Servicio Meteorológico Nacional declaró alerta amarilla para toda la provincia desde el lunes 19 hasta el jueves, con tormentas, granizo y un pico de inestabilidad previsto para el miércoles. Una masa de aire polar que llega el jueves promete bajar los termómetros hasta 3°C durante la madrugada del viernes.

Camino por el centro de la capital neuquina con el buzo cerrado hasta el cuello y todavía me acuerdo del comentario del remisero que me levantó esta mañana en la calle Independencia. "Ya empieza a sentirse el cambio -me dijo mientras esquivaba un charco-, y esto no es nada todavía". Se llama Jorge, tiene 53 años y hace doce que maneja por estas calles. No le falta razón: el Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta amarilla para toda la provincia de Neuquén a partir del lunes 19 de octubre, y la semana que arrancó con algunas gotas se perfila como una de las más inestables del año, con un pico que todavía no llegó.
La acumulación prevista ronda entre 10 y 20 milímetros, con la posibilidad concreta de que en zonas puntuales ese umbral se termine superando. No es un evento extremo, pero la persistencia es lo que preocupa: no se trata de una tormenta que pasa y listo, sino de varios días seguidos con el cielo encapotado, agua cayendo en distintos momentos y temperaturas que van a ir bajando de manera progresiva hasta un punto que, para el jueves, ya va a empezar a sentirse como un anticipo del invierno.
Cómo se reparte la inestabilidad día por día
El lunes arrancó con agua débil y dispersa durante el día, una máxima de 20°C y vientos del noreste a 29 kilómetros por hora, con ráfagas que pueden llegar a los 39. El problema es que la tarde y la noche concentran lo peor de la jornada: la mínima baja a 7°C y el viento se mantiene activo, con ráfagas que pueden trepar hasta los 43 kilómetros por hora.
El martes 20 sigue por la misma senda, con precipitaciones débiles, máxima de 19°C y vientos del noreste a 24 kilómetros por hora. Por la noche las condiciones siguen inestables y la mínima vuelve a quedar en 7°C. Es un día de transición, pero no conviene confiarse: el verdadero golpe todavía no llegó.
El miércoles 21 aparece, según los pronósticos, como el momento más comprometido de toda la semana. Se esperan tormentas eléctricas, chaparrones y una probabilidad, también ocasional, de granizo. La máxima llega a 19°C, pero la noche escala: vientos del sudeste a 37 kilómetros por hora con ráfagas de 49 y una mínima de 6°C. Para quienes tengan que circular de noche, el panorama se vuelve complicado, sobre todo en rutas donde el agua suele acumularse en sectores bajos.
El jueves 22 suma una variable que termina de cambiar el escenario: el ingreso de una masa de aire polar que intensifica las precipitaciones y arrastra las temperaturas hacia abajo de manera marcada. La máxima no va a superar los 15°C, los vientos del este soplan a 38 kilómetros por hora con ráfagas de 46, y la madrugada del viernes se viene con 3°C en el termómetro.
Recién el viernes aparece el primer respiro
El viernes 23 trae, al menos, una mejora gradual. El cielo se mantiene nublado, pero las precipitaciones ceden, la máxima sube a 17°C y los vientos se calman. El sábado y el domingo perfilan condiciones más estables, después de cinco jornadas consecutivas con agua, viento y alertas vigentes.
- Lunes 19: lluvias débiles, máxima 20°C, mínimas 7°C, ráfagas de hasta 43 km/h.
- Martes 20: persisten las lluvias, máxima 19°C, mínima 7°C.
- Miércoles 21: tormentas eléctricas, granizo ocasional, máxima 19°C, mínima 6°C, ráfagas de 49 km/h.
- Jueves 22: masa de aire polar, máxima 15°C, mínimas de 3°C en la madrugada del viernes.
- Sábado y domingo: condiciones más estables, sin alertas activas.
Antes de cerrar la nota vuelvo a pensar en Jorge, el remisero, y en esa frase que me quedó dando vueltas mientras acomodaba la mochila. "Esto no es nada todavía", me dijo, y por lo que muestran los mapas del Servicio Meteorológico Nacional, parece que tenía razón. Para los que planificaron actividades al aire libre esta semana, los datos terminan siendo bastante elocuentes: lo más prudente es reservar el miércoles y el jueves para adentro, abrigarse bien, y dejar el paseo para el sábado, cuando el cielo, si todo sale como está previsto, por fin va a empezar a abrir. Mientras tanto, en las calles de Neuquén el paraguas y el piloto impermeable van a ser, otra vez, los mejores compañeros de la jornada.
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