Los demonios vuelven, y esta vez sin tijera
A 55 años de su estreno, la película de Ken Russell regresa a las salas con su montaje más completo y una restauración en 4K. Una oportunidad para ver, al fin, todo lo que la censura se llevó puesto.

Cuesta creer que en pleno siglo XXI todavía estemos hablando de películas a las que les sacaron escenas por considerarlas demasiado fuertes. Pero acá estamos: Los demonios, el film que Ken Russell filmó en 1971 y que pasó más vergüenza que un velorio en un boliche, va a volver al cine con su versión más completa. Y cuando digo completa, digo completa de verdad: con la secuencia de la posesión que solo se veía en un documental y con los fragmentos de orgía que la tijera censora se llevó por delante.
El reestreno es internacional y lo empuja Warner Bros a través de Clockwork, una división nueva dedicada al cine de autor, pensada tanto para trabajar con realizadores independientes como para desempolvar títulos del catálogo. Los demonios es justamente de esos films que el estudio tienearchived en un rincón y que ahora sacan a la luz, restaurados en 4K, como quien exhibe un cuadro que estuvo tapado por una cortina durante décadas.
Qué se va a ver (y qué no) en esta versión
- La escena completa de la posesión de las monjas, incluido el derribo de un crucifijo de grandes dimensiones, que había quedado fuera del montaje original.
- Fragmentos de las secuencias de orgía que sufrieron recortes en las distintas copias distribuidas.
- El montaje que el propio Russell dejó armado antes de morir, con material recuperado en colaboración con el crítico Mark Kermode.
- Una restauración técnica en 4K que apunta a recuperar no solo el contenido, sino también la calidad de imagen perdida con el paso del tiempo.
La película se inspira en hechos reales del siglo XVII y transcurre en una ciudad amurallada de Francia, azotada por plagas. Allí, un grupo de monjas asegura estar poseído y apunta contra un sacerdote al que acusan de herejía. El religioso, mientras tanto, había consolidado su poder en la ciudad y mantenía relaciones sexuales. La mezcla de horror religioso, sexo explícito e imágenes psicodélicas fue demasiado para la United Artists, que se borró del proyecto. Warner Bros lo levantó, pero después vino el Vaticano a pedir que se tapen algunas imágenes y los organismos de calificación impusieron cortes. Aun así, la película se llevó una X en Reino Unido y en Estados Unidos. O sea: le cortaron todo lo que pudieron y todavía les parecía fuerte. Hace acordar a esos pibes del secundario que se hacen los interesantes pero se desmayan en la primera escena de acción.
(Dato al margen: que una película haya sido prohibida parcialmente por el Vaticano en 1971 y hoy la veamos restaurada dice bastante de cómo cambiaron los tiempos, y también de cómo no cambiaron tanto.)
El lanzamiento contempla funciones en varios países, entre ellos España, y llega 55 años después del estreno original. Para los que vimos esta película en copias VHS rayadas o en emisiones de cable a las tres de la mañana, la posibilidad de verla en pantalla grande, con la versión que Russell quiso mostrar, es casi un regalo caído del cielo. Irónico, viniendo de una película sobre posesiones.
“Si te gusta el cine que incomoda, que mezcla lo sagrado con lo profano y que no le pide permiso a nadie, agendá la fecha del reestreno y andá. Es de esas películas que se ven una vez y se recuerdan para siempre, sobre todo ahora que por fin van a estar todas las piezas en su lugar.”
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Rubén Rada se fue a los 83 y Montevideo lo despidió como se despide a los grandes: cantando

Del Toro da Vida a Frankenstein: La Atracción Eterna por la Tragedia

Striking Distance Studios, los responsables de The Callisto Protocol, sufren una nueva ronda de despidos
