Se fue el que movía los hilos del baile: murió Marcos Farías, elSeñorProductor del cuarteto cordobés
Tenía 58 años y manejaba una de las productoras más poderosas del género. Hijo de Emeterio Farías, fue el brazo empresario de una escena que mueve gente, luces y dinero en Córdoba.

Hay noticias que duelen en silencio, sin estridencias, y esta es una de esas. A los 58 años se murió Marcos Farías, un apellido que en Córdoba se pronuncia casi como sinónimo de cuarteto. No era el que cantaba ni el que bailaba: era el que hacía posible que todo eso ocurriera. Productor, mánager, dueño de radio. Un tipo que armaba agendas como otros arman la mesa del domingo.
Un heredero que se construyó su propio trono
Ser hijo de Emeterio Farías podía ser una mochila o una plataforma. Marcos eligió lo segundo y, lejos de esconderse detrás del apellido paterno, laburó hasta levantar Marcos Farías Producciones, una usina que durante años manejó buena parte del circuito de bailes cordobeses. A él le tocó transformar el legado en una empresa moderna, con números, contratos y giras. Nada glamoroso en el papel, todo decisivo en la práctica.
Los artistas que pasaron por su escritorio
Si uno repasa la lista de nombres que orbitaron su productora, aparece casi un mapa del cuarteto de los últimos veinte años. Trabajó con Ulises Bueno, con La Banda de Carlitos, con Damián Córdoba, con Chipote, con Q Lokura. Algunos los representó; a otros los empujó hacia escenarios que antes no imaginaban. Como cuando en el sur prendés un calafate que no sabías que existía y de golpe te cambia la tarde.
Además del escenario, la radio
Farías también era dueño de Radio Máxima 89.3 FM, una emisora que funcionó como vidriera permanente del género. Tener la radio y la productora en el mismo escritorio le daba un poder poco habitual: decidía qué sonaba y, en gran medida, a quién se le daba bola. En la fiesta patronal de cualquier pueblo de Córdoba, ese poder se siente.
El vacío que deja
Su muerte la confirmó su hermano Gustavo, y el velatorio rápidamente se transformó en una cita obligada para músicos, productores y gente del palo. Hasta el Club General Paz Juniors, donde la familia tiene raíz fuerte, despidió al suyo con un mensaje institucional. La movida del cuarteto pierde a uno de esos tipos que nunca van al micrófono pero sin los cuales el micrófono no suena.
Lo que se dice en redes
Las condolencias en redes sociales se multiplicaron desde el primer momento. Colegas, artistas y fans coincidieron en una palabra: respetado. No era el más mediático, pero sí uno de los más consultados cuando había que montar un show grande en cualquier punto del país.
Una pregunta que sobrevuela
¿Qué lugar ocupan los Marcos Farías en la escena cultural de cada ciudad? Piensen en el nombre propio de su pueblo: ese que arma los eventos, el que sostiene la radio del barrio, el que cree en el artista local cuando nadie más lo hace. Córdoba perdió a uno grande. Y de esos, no sobran.
Si te interesa entender cómo funciona la industria del cuarteto más allá de la pista, buscá notas sobre la historia de la familia Farías y el crecimiento del circuito de bailes desde los años ochenta hasta hoy. Ahí se entiende por qué la partida de Marcos no es solo una noticia de policiales del espectáculo, sino un capítulo que se cierra en la historia cultural de Córdoba.
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