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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una vuelta por la Feria del Libro de Neuquén donde los chicos mandan y la entrada no se paga

La edición número 13 funciona en el Parque Central, alrededor del Museo Nacional de Bellas Artes, con libros desde dos mil pesos, promociones por cantidad y una agenda cultural que se extiende hasta el viernes 18 de septiembre.

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Camila Ledesma TapiaSociedad y vivienda · · 3 min de lectura
Una vuelta por la Feria del Libro de Neuquén donde los chicos mandan y la entrada no se paga

Cuando crucé la puerta del Parque Central y empecé a caminar entre las globas, lo primero que me llamó la atención fue la cantidad de familias con chicos colgando de la mano de algún mayor, yendo de un puesto a otro con la misma expresión de que uno tiene cuando va a una juguetería pero con libros. La Feria Internacional del Libro Marcelo Martín Berbel está montada en el sector que rodea al Museo Nacional de Bellas Artes y el acceso es libre y gratuito, así que cualquier plan para la semana en Neuquén puede terminar con una parada por acá sin que la billetera sufra en la entrada.

La recorrida tiene algo de laberinto amable: por un lado los stands con precios que se pueden pagar y por el otro una agenda cultural que este viernes 18 de septiembre se completa con propuestas para todos los gustos. Para arrancar el día, el periodista y escritor Martín Sivak conversa sobre sus libros más recientes; después llega el turno del Café Literario Cafelari@s, coordinado por Ana María Cappelletti, y a la noche se levanta el telón con Habitación Macbeth, una obra con dramaturgia y actuación de Pompeyo Audivert. En paralelo, la Secretaría de Cultura provincial presenta un proyecto de cortos audiovisuales sobre Referentes de la Memoria Neuquina, una manera de mirar la historia reciente de la región sin moverse del paseo.

Lo que se consigue en los puestos

Para quienes van con chicos, la parada casi obligatoria es Editorial Mariscal, donde la literatura infantil y juvenil arranca en dos mil pesos por ejemplar. Los tomos de la colección Clásicos de Oro cuestan seis mil pesos por unidad o diez mil si uno lleva dos, y la verdad es que durante toda la mañana vi a varias maestras armando paquetes para las bibliotecas de sus escuelas, calculando con la calculadora del teléfono a cuántos alumnos les podían comprar lectura. Esa movida de llevar varios libros juntos se repite en otros stands: en Recreo con libros, la literatura general se consigue a cuatro mil pesos por título o diez mil por tres, y tanto ahí como en Mariscal los clásicos tienen su propia escala, con unidades que rondan los diez mil pesos y paquetes de tres libros a veinticinco mil.

  • Libros infantiles desde $2.000 en Editorial Mariscal.
  • Colección Clásicos de Oro a $6.000 por unidad o $10.000 por dos.
  • Recreo con libros: literatura general a $4.000 cada uno o tres por $10.000.
  • Promociones de tres clásicos por $25.000 en Mariscal y Recreo con libros.

El presupuesto, claro, puede dispararse según lo que uno se enamore. En Librería Saber las opciones más económicas se ubican entre tres mil y cuatro mil pesos, las novelas de catálogo arrancan en cinco mil y las novedades parten de los cuarenta mil. Si la idea es darse un gusto fuerte, Recreo con libros tiene colecciones de lujo de autores como H. P. Lovecraft y Edgar Allan Poe que rondan los setenta mil pesos: ediciones que ya entran en el terreno del regalo para uno mismo o para alguien que colecciona.

Más allá de las grandes cadenas

Lo que a mí me terminó de cautivar de la recorrida fue la presencia de editoriales independientes y autores del Comahue y la Patagonia, con títulos que uno no se cruza cuando va a comprar a una cadena del centro. Esta edición reúne 140 presentaciones de libros y auditorios temáticos, de manera que la visita se puede armar como un plan de medio día, combinando la compra con alguna charla o con el café literario, y volver a casa con la bolsa llena y la cabeza todavía dando vueltas con alguna conversación. Como me dijo Margarita, una vecina de 52 años que venía con su nieta de siete, mientras buscaba un clásico de cuentos para llevar: “Yo vengo por los libros para ella, pero siempre termino llevándome algo para mí, porque los precios ayudan y la propuesta es enorme”. Y la verdad es que la frase le termina haciendo justicia a lo que se vive al pasar por acá: una salida familiar donde la cultura se toma en serio pero sin pedirle un peso en la puerta.

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Camila Ledesma TapiaSociedad y vivienda

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