Zverev y Shelton se citan en la final del US Open: el alemán busca cerrar la temporada con todo, el zurdo de Atlanta quiere hacer explotar a Nueva York
El número 2 del mundo venció a Khachanov en sets corridos y Shelton dejó en el camino a Tiafoe en cuatro parciales. El domingo, en el Arthur Ashe, se mide experiencia contra potencia local.

Arrancó la tarde en Flushing Meadows con una brisa fresca que apenas movía las cintas del Arthur Ashe, y la temperatura arrancó en unos 23 grados que fueron subiendo con el correr de los partidos. Con esa mezcla de cemento rápido y aire calmo, Alexander Zverev salió a la cancha con la pinta de quien sabe que esta vez no le sobra nada. Del otro lado lo esperaba Karen Khachanov, un rival duro, con saque pesado y derecha plana. Pero el alemán, número 2 del ranking ATP, se plantó firme y ganó en sets corridos: 6-3, 7-6 (7) y 7-6 (6). Tuvo que remar en los dos tie breaks, claro, porque Khachanov no es de los que se entregan fácil, pero en los puntos grandes apareció el jerarquía del teutón y se llevó el boleto a la final sin ceder un solo parcial.
Lo de Zverev tiene un mérito que muchos pasan por alto: llegó a la final en cemento, ya había jugado la final en pasto de Wimbledon y viene de ser campeón en polvo de ladrillo en Roland Garros. Pocos en la historia del tenis profesional pueden decir que pisaron la definición de un Grand Slam en las tres superficies dentro de la misma temporada. Y ojo, que la última vez que Zverev había jugado una final acá en Nueva York fue en 2020, cuando todavía era un pibe que buscaba su primera consagración grande. Hoy es otro: mide, maneja los tiempos y castiga con el saque cuando la cosa se pone brava.
Shelton, el zurdo de Atlanta que hizo emocionar a todo Estados Unidos
Después vino el turno del local. Ben Shelton, sembrado número nueve y zurdo hasta la médula, arrancó abajo contra su compatriota y amigo Frances Tiafoe. El primer set se lo llevó el de Maryland por 6-4 y el estadio se quedó en silencio un instante. Pero este pibe de 23 años, con un servicio que parece un misil y una derecha que rompe el cemento, fue creciendo de a poco. Se quedó con el segundo 6-3, repitió en el tercero y cerró el cuarto 7-5, en un partido que pasó las tres horas y que tuvo al público del Arthur Ashe de pie, aplaudiendo a rabiar. Para Shelton es la primera final de Grand Slam de su carrera, y lo logró nada menos que en casa, con toda la tribuna empujándolo.
Ahora bien, la pregunta del millón la hacemos todos: ¿podrá Shelton aprovechar el factor cancha y convertirse en el primer estadounidense en ganar el US Open masculino después de tantos años, o será Zverev el que cierre la temporada con su segundo Grand Slam? El alemán tiene la experiencia, el ranking y la cabeza fría para manejar partidos largos. El estadounidense tiene la potencia, la juventud y a 23 mil personas alentándolo cada vez que saca. La final del domingo, en el cemento de Flushing Meadows, promete ser una pelea de estilos bárbara: táctica y paciencia contra potencia y empuje. Yo, la verdad, no me lo pierdo por nada.
El fixture del próximo fin de semana
Para los que ya están sacando cuentas: la final del US Open masculino se juega este domingo, en horario central de Nueva York, con transmisión para toda la Argentina. Después sigue la gira asiática, con torneos en Chengdu y Hangzhou, y más adelante el Masters 1000 de Shanghai. Pero eso ya es otra historia. Por ahora, a disfrutar de una final que tiene todos los condimentos para quedar en el recuerdo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Quedaron definidos los días y horarios de los cuartos de final del Torneo Apertura


