Ikebana: una izakaya en Palermo Soho donde la cocina japonesa se cruza con productos argentinos
El local de Jerónimo Sammartino y el chef ejecutivo Esteban Leira ofrece sushi de fusión, ramen, tempura, karaage, sandos y gyozas en una barra desde la que se observa la preparación de los platos.

En pleno Palermo Soho, el restaurante Ikebana consolida una propuesta que reune distintas ramas de la cocina japonesa en un mismo servicio. El espacio fue concebido bajo la lógica de las izakayas, esos locales informales típicos de Japón en los que la barra cumple un papel central y la comida se comparte mientras se observa a los cocineros trabajar. En el local porteño, quienes se sientan en la barra pueden seguir de cerca el armado de los platos, un detalle que el equipo de la casa considera parte de la experiencia.
Una carta atravesada por la fusión
La oferta gastronómica de Ikebana combina piezas de sushi con preparaciones calientes como ramen, tempura y karaage, a las que se suman poke, sandos y un apartado de postres. El rasgo distintivo de la propuesta es el trabajo de fusión: a la base de insumos japoneses se incorporan productos y técnicas del repertorio argentino, en un intento por construir un menú que dialogue con el paladar local sin renunciar a la identidad del origen.
Detrás del proyecto se encuentran Jerónimo Sammartino y el chef ejecutivo Esteban Leira, quienes diseñaron una carta en la que conviven el sushi creativo y otras especialidades de la cocina japonesa. La idea rectora, según describe la propia casa, fue abrir el abanico de preparaciones y permitir que cada comensal arme su propio recorrido por el menú.
Entradas, sushi y platos principales
- Gyozas rellenas con chorizo y manzana verde, una de las entradas que mejor ilustra el cruce entre la técnica oriental y el producto local.
- Tiradito de trucha con ají amarillo, palta, jalapeño encurtido y boniato crocante, pensado como plato fresco para abrir la comida.
- Nigiri de molleja, completado con mermelada de ají, alioli de cilantro y sal marina de vino tinto, dentro del segmento de sushi contemporáneo de fusión.
- Poke de trucha servido en cazuela, con arroz, salsa tare, kimchi, zanahorias glaseadas, almendras, repollo, cebolla morada encurtida, coliflor en tempura y mermelada de ají.
- Mochi con cobertura de masa de harina de arroz y un relleno que combina frutilla, ganache de chocolate y miso, como cierre de la experiencia.
En el segmento de sushi, además de los rolls clásicos, la carta incorpora piezas de autor como el nigiri de molleja. La preparación se completa con mermelada de ají, un alioli de cilantro y sal marina de vino tinto, en una decisión que refleja el enfoque de sushi contemporáneo de fusión que el local adoptó como identidad.
Para quienes prefieran un plato caliente, la opción del poke de trucha funciona como una cazuela completa: sobre una base de arroz se disponen el pescado, la salsa tare, el kimchi, las zanahorias glaseadas, las almendras, el repollo, la cebolla morada encurtida, la coliflor en tempura y la mermelada de ají. El conjunto busca un equilibrio entre texturas crocantes y fondos fermentados.
La oferta de bebidas acompaña el espíritu de barra de la izakaya. Entre los cócteles de la carta se destaca una preparación que mezcla fernet con salino de ostras, cordial de ananá y limón, una combinación que el local presenta como un ejemplo del cruce entre la coctelería de autor y los insumos del menú.
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