Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Fueguinos Ahora

Fueguinos Ahora

Salarios privados en la Argentina: la mejora o la pérdida depende de dónde se coloque la línea de largada

El poder de compra de los sueldos formales varía de signo según el mes inicial del cálculo, mientras que los servicios y el transporte acumulan subas muy por encima del índice general. Los asalariados informales muestran una recuperación desde niveles muy deteriorados y el empleo privado registrado acumula más de 240.000 puestos perdidos.

MV
Matías VrsalovichIndustria y economía · · 3 min de lectura
Salarios privados en la Argentina: la mejora o la pérdida depende de dónde se coloque la línea de largada

Una mejora del 9% o una caída del 3,6%. Esa es la distancia que separa dos mediciones del salario real de los trabajadores privados registrados, dependiendo de si el cálculo se inicia en enero de 2024 o si incorpora también a diciembre de 2023. La diferencia, lejos de ser un detalle técnico, refleja el impacto del salto inflacionario de fin de 2023 y deja en evidencia que la foto del poder adquisitivo cambia según el punto de partida que se elija.

El contraste se explica por un dato puntual: en diciembre de 2023 la inflación mensual llegó al 25,5%, un registro que queda dentro del período cuando se incluye ese mes y queda afuera cuando se lo excluye. Al incorporar diciembre, el aumento acumulado de precios ronda el 320%; sin ese mes, el acumulado se reduce al 234,7%. La variación salarial, en ambos casos, corrió por detrás de esos registros en distintos tramos, lo que produce resultados opuestos para el mismo bolsillo.

El gasto fijo pesa más que el índice general

Pagar la vivienda, los servicios y el transporte puede llevarse una porción mayor del ingreso aun cuando el sueldo acompañe la inflación promedio. En el período que arranca en enero de 2024, los precios acumulan un alza del 234,7%, pero el rubro vivienda, agua, electricidad y gas trepa cerca del 530% y el transporte registra un incremento del 274%. La diferencia ayuda a entender por qué una mejora salarial medida contra el índice general no se traduce automáticamente en más dinero disponible: el resultado para cada hogar depende también de cuánto destina a gastos fijos y de cómo se distribuyen sus consumos.

  • Vivienda, agua, electricidad y gas: suba cercana al 530% desde enero de 2024.
  • Transporte: incremento del 274% en el mismo período.
  • Índice general de precios: aumento acumulado del 234,7%.

Públicos e informales, en veredas opuestas

Los empleados públicos presentan pérdidas de poder adquisitivo en los dos escenarios, con caídas reales que van del 0,7% al 16,5% según el punto de partida. La situación se revierte en el universo de los asalariados informales, donde los datos del INDEC muestran mejoras reales de entre el 85% y el 115%. Ese grupo, que representa más del 44% de los asalariados del país, partía de ingresos muy deteriorados: los porcentajes expresan una recuperación desde niveles bajos y no una posición de privilegio relativo.

También importa qué trabajadores abarca cada indicador. El RIPTE mide remuneraciones brutas de empleados formales con más de trece meses de antigüedad y excluye tanto a quienes no cumplen ese requisito como a los no registrados. El Índice de Salarios del INDEC, en cambio, distingue entre empleo privado registrado, empleo público y empleo informal, lo que permite leer cada universo por separado. La evolución del sueldo, por su parte, tampoco describe por completo la situación laboral: el SIPA registra más de 240.000 puestos privados perdidos durante el período analizado, una dimensión que queda fuera de la comparación salarial.

En la lectura agregada, el cuadro muestra que el subrégimen de la inflación mensual de diciembre de 2023 actúa como bisagra entre dos diagnósticos opuestos para el mismo conjunto de trabajadores. Los porcentajes difundidos, cabe recordar, corresponden a un cálculo cuyo mes final no está especificado, por lo que no permiten describir por sí solos la situación salarial del momento presente. La discusión sobre cuál es la base correcta para medir la recuperación salarial, y sobre cómo impacta la brecha entre la inflación general y los servicios regulados, forma parte de lo que aún queda por definir en Buenos Aires.

MV
Matías VrsalovichIndustria y economía

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo