LeBron se puso la camiseta de los Sixers y completó una volcada para el recuerdo en la caída ante Boston
El aleta, de 41 años, jugó su primer partido como local en Philadelphia y cerró con un alley-oop a puro Maxey. Fue derrota 125-120 en pretemporada, pero el estadio casi 20.000 personas festejó igual. La noche completa, en primera persona.

Llegué al Xfinity Mobile Arena con la térmica todavía colgando del cuello y la certeza de que la noche no iba a ser cualquiera. Philadelphia recibía a Boston en un amistoso de pretemporada y, sobre todo, le abría la puerta al debut local de LeBron James con los Sixers. Cuarenta y un años, temporada número 24 en la NBA y la misma sonrisa de siempre. Adentro esperaba casi 20.000 personas listas para ver qué podía dar este vínculo nuevo, improvisado, entre un rey que no envejece y un equipo que lleva años buscando un norte.
Arrancó la jugada del partido y se me heló el mate: Tyrese Maxey tomó la pelota, miró al frente y la lanzó desde mitad de cancha. LeBron cortó como si tuviera 25, se elevó sin que nadie lo molestara y la mandó a guardar con una volcada a una mano. El estadio se levantó entero. Los 19.746 que pagaron su entrada gritaron como si fuera una final de julio, no un ensayo de octubre. Ahí entendí que, ganen o pierdan, estos Sixers ya tienen unHighlight reel listo para la temporada.
Los números de la noche y el contexto
- Resultado final: Boston Celtics 125 - Philadelphia 76ers 120, en pretemporada.
- Líneas de LeBron: 8 puntos (4-9 en tiros de campo), 8 rebotes, 7 asistencias en 25 minutos.
- Público: 19.746 espectadores en el Xfinity Mobile Arena.
- Hito personal: temporada regular número 24, récord absoluto en la NBA.
“Esta es una conexión que tenemos. Algunas de las mejores cosas para nosotros ofensivamente van a estar vinculadas con subir la cancha.”LeBron James
Palabras del protagonista y el termómetro del equipo
Después del juego, LeBron se mostró calmo, casi didáctico. Reconoció que todavía están buscando ritmo y que los detalles cuestan cuando un grupo se está conociendo. Llevaban apenas un par de semanas entrenando juntos, con piezas nuevas y roles por definir. La lectura fue clara: la explosión con Maxey existe, pero necesita repetición para dejar de ser una postal y empezar a ser una herramienta de verdad. Por lo bajo, en las tribunas, la sensación era la misma que suele dejar este jugador cuando aparece: uno no sabe si está viendo el final de algo o el primer capítulo de otra cosa.
Un detalle que no se puede pasar por alto: afuera hacía un frío de esos que muerden, viento del río Delaware que se metía hasta los huesos, y la cancha estaba tibia, casi sofocante, con un clima agradable en comparación. Lo cuento porque cada vez que voy a una NBA me pasa lo mismo: afuera parece Filadelfia en otoño, adentro parece otra cosa. Es el contraste mínimo, casi tonto, que te confirma que ya estás del otro lado.
Qué viene ahora en el calendario
- Martes a las 20 hora argentina: debut oficial en Nueva York, contra los Knicks en el Madison Square Garden. Noche en la que el local levantará su anillo de campeón.
- Jueves a las 20 hora argentina: primer partido como local de la temporada regular, frente a Cleveland Cavaliers, la franquicia con la que LeBron ganó su único título en 2016.
Me fui del estadio con la sensación de que esta historia todavía está escribiéndose. No porque lo diga yo, sino porque el propio LeBron lo dejó entrever: hay cosas para construir, todavía falta ritmo y nadie sabe cuánto le queda de elite a un tipo que sigue volando a los 41. Lo que sí sabemos es que el martes, en el Madison, empieza la prueba de fuego. Y que el jueves, de local, lo esperan los Cavs, los fantasmas de toda la vida. Mientras tanto, los Sixers ya tienen su primera postal: una volcada que vale más que cualquier resultado de pretemporada.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo


Se encienden los motores para la cuarta fecha de la Fórmula 1 en Bahréin

Argentina vuelve a la ruta hacia Qatar y recibe a Puerto Rico en Mar del Plata
